RESEÑA

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Masculinity and Feminity Today

de Esther Palerm Marí y Frances Thomson-Salo

(Karnac Books Ltd., Londres, 2013, 166 pp.)

Ester Palerm y Frances Thomson-Salo han compilado y publicado las ponencias ?y la discusión de las mismas? que se presentaron en la COWAP Conference, “Masculinity and Feminity Today”, que tuvo lugar en  Barcelona los días 4 y 5 de marzo del 2011.

COWAP, Committee on Women and Psychoanalysis, es un Comité de la International Psychoanalytical Association (IPA), que surgió como respuesta a la necesidad de pensar y reelaborar, las teorías psicoanalíticas en relación a temas como la identidad de género, la sexualidad, psicosexualidades, masculinidad femineidad, parentalidad, técnicas reproductivas, violencia de género, relaciones jerárquicas entre los géneros, etc., todo ello teniendo en cuenta los cambios socioculturales en los que se inscriben nuestras teorizaciones. Se estableció hace quince años, durante la presidencia de Otto Kernberg, de la mano de Helen Meyers, Joan Raphael-Leff y Alcina Marian Alizade.

Las autoras de esta compilación, tras presentarnos a los diferentes ponentes que participaron en el encuentro, nos ofrecen una introducción que incluye una síntesis de cada trabajo resaltando los aspectos más relevantes de su contenido. Como nexo de unión entre todos ellos y tema de las Jornadas, la feminidad y la masculinidad se abordan desde una doble perspectiva. Por un parte se investigan ambos aspectos como parte integrante de la personalidad y por la otra, el cómo afecta y se reflejan en la práctica psicoanalítica.

El libro consta de once capítulos y cada uno contiene una de las once conferencias que se presentaron durante las Jornadas. Las del primer y tercer capítulo corresponden a las sesiones plenarias, el segundo y cuarto son las discusiones de las mismas. Los dos últimos son de psicoanálisis infantil.

El primer capítulo, Desarrollos de las perspectivas sobre masculinidad y sus disconformidades: revisando las posiciones fálicas y genitales, está a cargo de Michael J. Diamond, psicoanalista didacta en Los Angeles Institut and Society for Psychoanalytic Studies. En este trabajo el autor nos ofrece su comprensión psicoanalítica del desarrollo de la masculinidad en el varón. Cuestiona el concepto de “desidentificación materna”, hipótesis, nos dice, arraigada en el psicoanálisis de la segunda mitad del siglo XX y defendida por autores como Ralph Greenson y Robert Stoller entre otros, y en su lugar propone  lo que él  llama, simplificando, making room for the mother inside the male,  algo así como preservar en el interior la feminidad que proviene de la identificación con la figura materna. Desde su punto de vista, en las relaciones tempranas, “tener a la madre” sería previo a querer “ser la madre”, este núcleo de identificación con lo femenino se irá ampliando a través de la relación e identificación con el padre, un padre “suficientemente bueno”, capaz de desarrollar diferentes funciones, maternales, paternales y como cónyuge, es decir, capaz de atraer a la madre como objeto sexual y separarla así del hijo varón al poner límites a la relación fusional entre ambos, un padre capaz de acoger la rivalidad edípica del niño gracias a su propia identificación con lo femenino-receptivo.

M. Diamond, apoyándose en publicaciones recientes sobre género, integra a la idea freudiana “la anatomía es el destino”, lo cultural o antropológico y dice que el destino de la masculinidad de un chico está basado en lo que él hace de su anatomía. Esto representa sostener la tensión dialéctica entre lo adquirido biológicamente (masculinización corporal y hormonal y su influencia en el cerebro) y lo creado psicosocialmente. Después revisa la evolución  y reelaboración entre lo fálico y lo genital a lo largo de la vida del hombre como un movimiento no lineal que oscila entre ser un motor para el progreso (fase fálica en el varón tal y como fue descrita por Freud, necesaria para la autoafirmación viril en el niño), o ser una defensa regresiva, falocéntrica, como se puede observar en adultos que utilizan el rol sexual como una forma de poder, donde lo que predomina es la agresión y el dominio sobre el otro en lugar del amor y la entrega al otro. Otros apartados del amplio trabajo de Diamond desarrollan cuestiones como la percepción que tiene la madre del niño y de su virilidad, la madre sintónica (capaz de sostener la masculinidad del niño), el lugar que ocupa el padre en la mente de la madre, el sentimiento de vergüenza en el varón, la relación de pareja, los ideales narcisistas frente a los ideales madurativos y finalmente hace un balance de estos ideales, fálicos y genitales, en el ocaso de la vida.

En el segundo capítulo, Giovanna Ambrosio, psicoanalista miembro titular de la Associazione Psicoanalitica Italiana, discute el trabajo de Diamond. En referencia a las identificaciones tempranas, señala la complejidad del tema y la dificultad que supone el hecho de que toma significados distintos según el enfoque teórico de las diversas escuelas. Desde su perspectiva las identificaciones serán exitosas cuando los procesos de diferenciación comporten el reconocimiento pleno de sí mismo y del otro en su totalidad, tanto en el hombre como en la mujer. En este sentido, entiende que “ser la madre” corresponde a un estadio fusional que precede al querer “tener a la madre”, donde ya hay un esbozo de reconocimiento del otro como un ser separado del “yo”, la madre es un “no yo”. Nos recuerda que la estructuración de la identidad sigue complejas vicisitudes que incluyen mecanismos de identificación como la imitación del padre y de la madre,  la identificación proyectiva, la identificación adhesiva, la introyección y las identificaciones más evolucionadas que siguen a lo largo de la vida.

En el capítulo tercero, titulado La hora del extraño, James S. Rose, psicoanalista miembro de la British Psychoanalitical Society, focaliza su trabajo en la adolescencia. Comienza citando a D.H. Lawrence. Este definió la apropiación por parte del adolescente de su cuerpo sexuado como “la hora del extraño” en su obra Fantasía del inconsciente. Desde este punto de partida, Rose desgrana el proceso puberal y adolescente a través de un caso clínico y de una novela de Colette, Le blé en herbe traducida como El trigo en ciernes. El antes y después en la relación de los dos jóvenes protagonistas de la novela, al pasar de la infancia a la adolescencia y descubrir sus cuerpos sexuados, toma pleno significado en el primer caso clínico presentado por el autor. Aquí el protagonista es un muchacho incapaz de afrontar el reto que supone la intimidad y la sexualidad debido a su angustia e inseguridad. El autor lo relaciona con el abandono del hogar por parte de la madre en una etapa temprana de la infancia del paciente y con la percepción que este hecho generó en el muchacho respecto a su masculinidad. La madre/mujer/esposa abandona al padre/hombre/esposo con desprecio y esto organiza la percepción que el joven crea respecto de sí mismo y del otro. El trabajo analítico le permitió aproximarse a la madre real y contrastarla con la madre internalizada, facilitando la transformación de la representación y la construcción de una nueva perspectiva basada en la complementariedad de los sexos. Rose apunta que lo importante es el cómo los géneros están representados y son reconocidos dentro de uno mismo más que el hecho de que las características de los géneros estén presentes en los individuos. A continuación presenta un segundo caso clínico y, a través de este, explora sus reacciones contratransferenciales como analista hombre, aportando así elementos a la pregunta del cómo influye lo masculino y lo femenino en la tarea analítica.

Antonia Grimalt, psicoanalista titular de la Sociedad Española de Psicoanálisis, focaliza su discusión del trabajo de J. Rose “en la recurrencia en el adolescente de lo infantil protomental” para hablar de los núcleos encapsulados primitivos que resurgen durante esta etapa. La autora, partiendo del modelo de Bion “continente-contenido” (relación representada con los símbolos femenino-masculino) y siguiendo los desarrollos de Tustin de la bisexualidad del bebé, traza un complejo recorrido del desarrollo de la mente y de la identidad que integra lo pulsional, lo sensorial, las emociones con representación mental y las no mentalizadas, las representaciones de las figuras parentales y la relación de objeto. Grimalt, de acuerdo con Rose,  comenta que “masculino no existe sin femenino”. “El problema es el cómo se estructura esta presencia. Si las cosas van bien, se estructura en un vínculo internalizado en interacción dinámica creativa y complementaria” y ?prosigue? “la bisexualidad psíquica va ligada a la diferenciación mientras que la bisexualidad concreta representa el rechazo de la diferencia sexual”. Especialmente interesantes son sus aportaciones sobre los dos casos clínicos.

En el capítulo quinto Jacqueline Amati Mehler, psicoanalista didacta de la Associazione Psicoanalitica Italiana, presenta su trabajo El abismo de la intimidad. Introduce el tema desde el punto de vista de los cambios sociales y sus implicaciones en la posición del hombre en relación a la mujer y la sociedad. Como psicoanalista se pregunta cómo han afectado estos cambios en la esfera de la relación íntima y dice que algo está cambiando en el ámbito general de la sexualidad. Los avances tecnológicos en reproducción asistida, los matrimonios homosexuales, las tendencias “unisex”, el peligro de confusión entre la madre y el padre, que se ha de diferenciar de las funciones maternas y paternas como roles intercambiables, todo ello y sus implicaciones humanas, legales y sociales, hace pensar a la autora que puede tratarse de un lento e irreversible camino hacia la indiferenciación, sostenida por errores conceptuales básicos sobre la crianza y las relaciones familiares. Después desarrolla el tema de la impotencia masculina como un fracaso de la fusión entre la corriente afectiva y la sensual debido a fijaciones incestuosas, lo que implicaría una disociación en la capacidad de amar. Entiende que son los primitivos procesos de individuación-diferenciación los que van a condicionar la posibilidad de tolerar la regresión simbiótica en el coito y abrir el camino hacia la relación genital madura, es decir, que es desde la diferenciación que se va a poder tolerar la fusión y la emoción “oceánica” de la intimidad genital. La impotencia masculina, así como la frigidez femenina (menos visible o aparente que la masculina) expresarían el fallo en la integración de los afectos y en los procesos de individuación-separación.

En la línea esbozada en el capítulo anterior por Mehler, cuando habla del camino hacia la indiferenciación como tendencia social, Martina Burdet Dombald, psicoanalista miembro de la Asociación Psicoanalítica de Madrid, prosigue con La indiscriminación como mecanismo de defensa. La autora evoca lo unisex, ni masculino ni femenino, y piensa en la renegación de la diferencia sexual y de género, y en la condensación de femenino-masculino representada por figuras como el personaje literario Lisbeth Salander de la trilogía Milenium de Steve Larson, o Lady Gaga, estrella del pop. Se pregunta cómo entender estos fenómenos sociales desde el psicoanálisis y elabora desde esta perspectiva “la conquista de la diferenciación” como base constituyente del desarrollo del sujeto humano del que la sexualidad forma parte. El culto a la indiferenciación o a la indiscriminación sexual sería una defensa frente a ansiedades de exclusión o diferenciación en pacientes neuróticos, o de fragmentación en pacientes borderline.

En el séptimo capítulo, Teresa Rocha Leite Haudenschild, psicoanalista didacta de niños y adolescentes de la Sociedade Brasileira de Psicanálise de São Paulo, escribe Escucha analítica y bisexualidad psíquica. Desarrolla los conceptos de bisexualidad psíquica primaria, bisexualidad psíquica secundaria y ambisexualidad. La bisexualidad psíquica primaria se gesta en las primeras identificaciones, del ser uno con el pecho, al sentirse ser. En este estadio, la madre, como elemento puramente femenino, seria la transmisora de valores a todos los seres humanos tanto masculinos como femeninos, valores transgeneracionales que de manera consciente o inconsciente internalizó de su propia madre, el valor y el lugar que ella da al padre y el cómo inviste la relación sexual con él. El bebé estará así en situación de aprehender, a través del objeto primario, la madre, al “otro”, el padre, investido sexualmente por ella. El niño aprehende que hay “una buena pareja”, que él es el fruto de esa pareja que le valora y le atribuye identidad de género a partir de su cuerpo. Estas experiencias impregnan la vida psíquica del bebé y van constituyendo la base para una evolución posterior hacia la bisexualidad psíquica secundaria; esta se elabora en fases más avanzadas, edípica, depresiva y de relación de objeto total. La ambisexualidad sería la consecuencia de fallos evolutivos que dificultarían la renuncia a los atributos que no se poseen y que pertenecen al otro sexo, algo así como querer ser hombre y mujer a la vez.

Rui Aragao Oliveira, psicoanalista miembro de de la Sociedade Psicanalítica Portuguesa, en Masculinidad y relación analítica, trasformación de la masculinidad en el curso del análisis retoma la construcción de la masculinidad  comentando y contrastando diferentes aproximaciones teóricas. Antes de presentar dos casos clínicos nos dice que la identidad masculina pasa por el encuentro con el padre como objeto de identificación, que se inicia en la relación con la madre, “el padre en la mente de la madre”. El niño deberá transitar de la madre preedípica omnipotente a la madre/mujer del padre, abriéndose así el espacio para la simbolización. Luego se apoya en la teoría del apego para seguir de cerca los desarrollos de Diamond y dar más importancia a la calidad de las relaciones precoces madre-bebé que a la calidad de la separación. Así pues, siguiendo a Diamond, nos dice que lo fundamental no sería renunciar a la identificación materna para organizar la masculinidad, sino la relación afectiva que se constituye con cada uno de los padres, y también el hecho de que es un proceso que perdura a lo largo de la vida. En cuanto al trabajo analítico, masculinidad y feminidad constituirían funciones mentales en continua relación y movimiento.

Emilce Dio Bleichmar, psicoanalista miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina, escribe en el noveno capítulo el trabajo Contexto intersubjetivo de género y sexualidad. Este trabajo fue presentado en las Jornadas con el título Las teorías implícitas del psicoanalista sobre el género. Bleichmar se apoya en las últimas publicaciones de J. Laplanche para expresar su interés en diferenciar conceptos como género, sexo y sexualidad. Propone que el género es anterior al sexo, lo cual  invierte  el concepto de que la biología precede a lo social. Desglosa esta idea de que lo social precede lo biológico y del cómo se organizan las identificaciones en función de las relaciones intersubjetivas entre padres e hijos. Para ella la identificación primaria es un proceso del adulto sobre el niño. A continuación nos muestra una viñeta de Mafalda que expresa con humor la multiplicidad de “madres” con las que la niña tiene que lidiar para ir construyendo su propia identidad. Los aspectos multiformes del self femenino se configuran no solo sobre la base de las identificaciones tempranas si no que se trata de un proceso dinámico de organización de las representaciones de la feminidad a lo largo de la vida. Los ideales del yo se hallan sujetos a los cambios socioculturales y cuestionan la perspectiva clásica de la rivalidad edípica. La autora diferencia la relación con la madre, de la madre como modelo de género, lo que permite salvaguardar las representaciones de la madre como figura de apego y ampliar los horizontes representacionales del modelo femenino y de los ideales del yo de manera adaptada a los nuevos contextos sociales y culturales. Las viñetas clínicas ilustran su pensamiento y el trabajo terapéutico en la cura psicoanalítica desde esta perspectiva conceptual.

Las dos últimas comunicaciones transcritas son dos casos de psicoanálisis infantil. En la primera, Irene Oromí, miembro de la Sociedad Española de Psicoanálisis, presenta el tratamiento de un niño de 6 años con dificultades en relación a la identidad de género, bajo el título Identidad: constelación de experiencias emocionales y metafóricas en la infancia. Oromí trata de comprender a su pequeño paciente atendiendo áreas primitivas de su psiquismo con enclavamientos sensoriales de tipo autístico. A través del material clínico, nos muestra el proceso analítico y los momentos de conexión emocional entre ella y el niño, que le permitieron vincular “sensación corporal con emoción”, ofreciendo así una salida del enclavamiento por la vía de los sentimientos y la simbolización. Se facilita así la creación de lo que denomina “metáforas idiosincrásicas”.

En último capítulo, Furia con amor, algunas reflexiones sobre la sexualidad de una niña de 6 años de Majlis Winberg Salomonsson, psicoanalista didacta de la Swedish Psychoanalytic Association, se presentan tres sesiones de análisis de una niña de 6 años que muestran la sexualidad infantil en este estadio del desarrollo y su influencia en las identificaciones masculina y femenina.

En esta misma colección de Karnac encontraremos los libros Masculine ScenarioMotherhood in the Twenty-First CenturyFeminin Sensuality, The embodied FemaleStudies of Feminity, editados por Marian Alizade y On incest, Psychoanalytic perspectives, editado por Giovanna Ambrosio. Cada uno de ellos reúne la compilación de una Jornada de las que COWAP viene organizando desde su creación en 1998.

Así pues, Ester Palerm y Frances Thomson-Salo, han dado continuidad al esfuerzo que representa editar el contenido de estos encuentros, facilitando así el acceso a las conferencias y poniéndolas al alcance de nuevos lectores interesados en una perspectiva actualizada, desde el psicoanálisis, de cuestiones que nos afectan, tanto a nivel humano como profesional y  que se encuentran en pleno proceso de transformación y cambio.

 

Pilar Tardío Abizanda
Psicoanalista miembro asociado de la SEP y de la IPA.
Médico, especialidad en Psiquiatría.
Fundación Orienta. Salud Mental  Infanto-Juvenil.
pilartardio@hotmail.com